Qué se rompe exactamente
Un cargador conectado no es un aparato autónomo. Es un equipo que mantiene una conexión permanente contra un servidor central —el CSMS— que es quien decide si un usuario está autorizado, quien arranca y para las sesiones, quien registra los kWh y quien dispara el cobro. Cuando ese servidor se apaga, el cargador se queda sin cerebro.
Según cómo esté configurado, te puedes encontrar dos escenarios: que quede completamente inoperativo, o que caiga a un modo degradado en el que carga a quien enchufe sin autorizar ni cobrar a nadie. El segundo es peor de lo que parece si tienes el cargador en un parking público.
La pregunta que decide todo: ¿puedes cambiar la URL?
OCPP es el protocolo estándar que usan cargador y servidor para entenderse.
Si tu equipo lo implementa de verdad, en algún punto de su configuración hay
un campo con una dirección tipo wss://…. Ese campo es toda la
historia:
- Si puedes editarlo, tu cargador no es de nadie. Apuntas esa URL a otro CSMS, el equipo se conecta y vuelve a funcionar. No hace falta cambiar hardware, ni firmware, ni pedirle permiso a nadie.
- Si no existe o está bloqueado, el fabricante grabó su propia nube en el firmware. Ahí no hay nada que hacer sin intervenir el equipo, y en muchos casos la única salida es sustituir la electrónica de comunicaciones.
Este es el motivo real por el que conviene desconfiar de la etiqueta "compatible con OCPP" en un folleto. Compatible puede querer decir que el fabricante habla OCPP hacia su propia nube, y que tú no tienes acceso a ese ajuste. La prueba no es lo que diga el catálogo: es si tú, desde el panel de administración del equipo, puedes escribir otra dirección.
Cómo comprobarlo antes de comprar
- Pide acceso al manual de configuración, no al folleto comercial, y busca el apartado de ajustes OCPP. Si el manual no lo documenta, malo.
- Consulta el listado de equipos certificados de la Open Charge Alliance. Que un modelo aparezca ahí significa que ha pasado pruebas independientes, no solo que el fabricante lo afirme.
- Pregunta explícitamente por escrito: "¿puedo configurar la URL del servidor OCPP y las credenciales desde la interfaz del equipo, sin intervención del fabricante?". La respuesta, por email, vale más que cualquier certificado.
- Comprueba si el equipo soporta OCPP 1.6J o 2.0.1. Las versiones anteriores a 1.6 con transporte SOAP están efectivamente muertas.
Qué recuperas y qué pierdes al migrar
Conviene ser realista sobre el alcance de la operación. Al mover un cargador de un CSMS a otro:
- Recuperas el control operativo completo: autorización, arranque y parada remotos, lecturas de consumo, cobro y facturación.
- Se queda atrás el histórico de sesiones que vivía en la plataforma anterior, salvo que puedas exportarlo antes de que cierre. Si el proveedor ha anunciado el cierre y todavía tienes acceso, exporta ya.
- Hay que rehacer las tarjetas RFID y las cuentas de usuario. Los identificadores de las tarjetas físicas siguen sirviendo: hay que volver a darlos de alta en el nuevo sistema, no comprar tarjetas nuevas.
Migrar a AskaCharge
Das de alta el cargador en el panel, copias la URL OCPP que te da la plataforma, la pegas en la configuración del equipo y esperas a que reconecte. A partir de ahí aparece en línea con su estado en tiempo real. Soportamos OCPP 1.6J y 2.0.1 de forma nativa, así que conviven en la misma cuenta equipos antiguos y nuevos.
Y la misma lógica que te permite entrar te permite salir: la URL es un endpoint OCPP estándar. El día que quieras irte a otra plataforma, cambias esa línea y tu cargador se va contigo. Es la única garantía que vale — la que no depende de que sigamos existiendo.
La lección para quien vende instalaciones
Si eres instalador, esto se ha convertido en un argumento de venta por sí solo. Tu cliente ha leído titulares sobre cargadores que se quedaron sin servicio y tiene miedo, con razón, de invertir varios miles de euros en un equipo cuya vida útil depende de que una empresa extranjera no cambie de estrategia.
Poder decirle que el hardware que le instalas es estándar, que el software que lo gestiona es intercambiable, y que en el peor de los casos se cambia una dirección y todo sigue funcionando, es exactamente la tranquilidad que no le puede dar quien le vende un ecosistema cerrado.