El mismo problema en negocios muy distintos
Un hotel con veinte plazas de garaje, un camping con parcelas repartidas por toda la parcela, una flota con varias furgonetas que cargan a la vez por la noche, o un edificio de vecinos con un único cuadro eléctrico: todos comparten la misma limitación. La potencia contratada está pensada para los usos habituales del local, y si varios vehículos quieren cargar a la vez con cargadores de varios kW cada uno, esa potencia se queda corta de inmediato.
La solución tradicional es ampliar la potencia contratada — cara, lenta, y a veces ni siquiera posible según la capacidad del transformador de la zona.
Reparto dinámico: aprovechar lo que ya hay
En vez de ampliar la potencia, se puede monitorizar el consumo total del edificio o instalación en tiempo real y repartir entre los cargadores conectados solo la potencia que realmente queda libre en cada momento. Si hay margen, los coches cargan más rápido; si el resto de la instalación está consumiendo mucho, el sistema reduce automáticamente la potencia de carga para no superar el límite contratado — sin que nadie tenga que intervenir manualmente.
Esto es exactamente lo que hace la función de Smart Charging / SPL (Sistema de Protección de Línea) de AskaCharge: define un límite de potencia por ubicación y reparte dinámicamente entre los conectores activos de esa ubicación, vía OCPP, sin tocar el cableado del edificio.
Respaldo normativo
La gestión dinámica de carga está amparada por el REBT ITC-BT-52, la instrucción técnica española que regula las instalaciones de recarga de vehículos eléctricos. Para el caso concreto de comunidades de propietarios, además, la Ley de Propiedad Horizontal establece que no se puede denegar la instalación de un punto de recarga en una plaza de garaje — el reparto de potencia es lo que hace viable instalar varios sin chocar contra el límite eléctrico del edificio.
Quién se beneficia de esto
Cualquier negocio con varias plazas y una potencia eléctrica limitada: hoteles, restaurantes con parking propio, campings, flotas de empresa, comunidades de propietarios... El reparto de potencia convierte "necesitamos ampliar la línea" en "ya podemos empezar a cargar hoy", sea cual sea el tipo de negocio.