El problema concreto: una recarga por QR es una factura simplificada
Cuando un conductor llega a tu cargador, escanea el QR, paga con su tarjeta y se marcha, acabas de hacer una venta a un cliente que no se ha identificado. Fiscalmente eso es una factura simplificada (lo que antes se llamaba ticket). No es opcional: es una operación de venta de un bien —energía— por la que has cobrado, y tiene que quedar registrada.
Lo que ha cambiado es cuándo. Antes bastaba con recopilar las ventas y declararlas después. Ahora, tanto Verifactu como TicketBAI exigen que el registro se genere, se firme y se encadene en el momento de la emisión, no a fin de trimestre. Un parking con cuatro cargadores rotando puede generar cientos de facturas simplificadas al mes. Nadie las va a hacer a mano.
Cuál te aplica: depende de dónde tributas, no de dónde está el cargador
Esta es la confusión más habitual. El sistema que te aplica lo determina tu domicilio fiscal como operador, no la ubicación física del punto de recarga:
- TicketBAI — solo País Vasco, y con tres implantaciones distintas: Bizkaia, Gipuzkoa y Álava. Cada diputación foral tiene su propio calendario, su propio servicio de recepción y sus propias particularidades técnicas. En Bizkaia, además, TicketBAI va dentro de Batuz junto con el Libro Registro de Operaciones Económicas (LROE).
- Verifactu — territorio común, es decir el resto de España. Es el sistema estatal derivado de la Ley Antifraude y del reglamento que desarrolla los requisitos de los sistemas informáticos de facturación.
- Navarra tiene régimen foral propio y su propio sistema, que no es TicketBAI.
Si eres un instalador de Gipuzkoa que gestiona cargadores de un hotel en Burgos, te aplica TicketBAI de Gipuzkoa. Si eres una empresa de Madrid con cargadores en Bilbao, te aplica Verifactu. Lo que cuenta es quién emite la factura.
Qué exige exactamente cada registro
Aunque son sistemas distintos, ambos comparten la misma arquitectura de fondo, y por eso se pueden resolver con el mismo diseño:
- Numeración correlativa sin saltos ni huecos, por serie.
- Encadenamiento: cada registro incluye la huella (hash) del anterior, de modo que la cadena entera se rompe visiblemente si alguien borra o modifica una factura a posteriori.
- Firma electrónica con certificado del emisor.
- Envío a la administración — inmediato en TicketBAI, y en Verifactu inmediato si te acoges a la modalidad de remisión.
- Código QR de verificación impreso en el propio justificante, para que el cliente pueda comprobarlo.
La parte que subestima todo el mundo es el encadenamiento. Obliga a que el sistema que emite las facturas mantenga estado entre una y otra, y a que ese estado sea consistente aunque haya dos recargas simultáneas en cargadores distintos. No es un PDF bonito: es un contador con bloqueo.
Por qué tu CSMS probablemente no lo hace
Las plataformas de gestión de recarga internacionales están construidas para un mercado europeo genérico. Adaptar el motor de facturación a una normativa que solo afecta a España —y dentro de España, a cuatro regímenes distintos— rara vez sale rentable en su hoja de ruta. Lo que suele ocurrir es una de estas tres cosas:
- Te entregan un CSV de sesiones y te dicen que lo factures tú desde tu programa de contabilidad. Funciona, hasta que tienes 300 sesiones al mes.
- Te venden una integración con una pasarela de facturación externa, que pagas aparte y que hay que mantener sincronizada.
- Simplemente no lo mencionan, y el operador descubre el problema cuando ya lleva meses cobrando.
Cómo lo resuelve AskaCharge
El registro fiscal está dentro de la plataforma, no en un módulo aparte. Al cerrar la sesión de carga y capturarse el cobro, el sistema genera el número fiscal correlativo con bloqueo a nivel de base de datos, construye el registro F2 de factura simplificada, lo firma, lo encadena con la huella del anterior y lo envía —a Verifactu o a la diputación foral que corresponda según el territorio configurado en tu marca— guardando el justificante con su hash y su QR de verificación. El conductor recibe su recibo y tú no has tenido que hacer nada.
Si el envío falla porque la administración no responde o el certificado ha caducado, se reintenta cada hora durante aproximadamente un día. Si aún así no se consigue, el sistema avisa al administrador de la marca en lugar de fallar en silencio. El cobro al conductor no se ve afectado en ningún caso: esto solo afecta al justificante fiscal.
Qué necesitas tener a mano
Para dejarlo funcionando hace falta poco, pero hace falta esto:
- Tu certificado digital de persona jurídica o de representante, o un certificado de dispositivo si tributas en Euskadi.
- Tus datos fiscales — NIF y domicilio del emisor.
- Saber tu territorio fiscal: territorio común, Bizkaia, Gipuzkoa o Álava.
A partir de ahí es transparente. Y conviene decirlo claro: hoy cubrimos Verifactu y las tres diputaciones vascas. Navarra todavía no está soportada; si tributas allí, esto aún no te sirve.
Y por qué esto es una ventaja comercial, no solo una obligación
Si eres instalador y gestionas cargadores para hoteles, campings o restaurantes del País Vasco, el cumplimiento fiscal es el argumento que cierra la venta. A un hotelero de Gernika no le vas a impresionar con el protocolo OCPP. Le vas a impresionar diciéndole que cuando un cliente cargue en su parking, la factura sale firmada y enviada a la Hacienda Foral de Bizkaia sola, y que su recepcionista no va a tener que emitir nada a mano ni cuadrar nada a fin de mes.
Es, literalmente, el trabajo administrativo que las grandes plataformas le devuelven al cliente. Poder quitárselo de encima es lo que te diferencia.